Caminar es una opción perfectamente viable para ir a clase; con la bicicleta se gana algo de tiempo por la velocidad; la villavesa resulta más práctica cuando llueve o se vuelve de noche, y el patinete exige valorar con cuidado la seguridad y las nuevas obligaciones legales. Vivir en una calle céntrica y bien comunicada de Pamplona permite llegar a las dos principales universidades de la ciudad en menos de media hora sin utilizar el coche.
Salir de la residencia cinco minutos más tarde puede marcar la diferencia entre llegar con tiempo para tomar un café o entrar en clase mientras se abre el portátil. Si tu residencia se encuentra aproximadamente a 1,3 kilómetros de la Universidad Pública de Navarra y a 1,5 kilómetros de la Universidad de Navarra. Además, en su entorno pasan las líneas 1, 2 y 19 de la villavesa es una estupenda opción de alojamiento.
La ubicación permite organizar la vida universitaria sin coche y, en muchos casos, sin depender siquiera del autobús. La elección cotidiana se resume en cuatro preguntas: ¿llueve?, ¿es de noche?, ¿cuánto peso llevo? y ¿en qué edificio tengo clase?
Cuánto se tarda realmente desde Riquelme
Los tiempos siguientes son estimaciones realistas puerta a puerta, no registros de velocidad. Parten de las distancias indicadas por la residencia y añaden semáforos, cruces, el tiempo necesario para aparcar una bicicleta o patinete y una espera razonable del autobús. El edificio concreto puede añadir entre cinco y diez minutos, especialmente en el extenso campus de la Universidad de Navarra.
| Medio | Hasta la UPNA, campus de Arrosadía | Hasta la Universidad de Navarra | Qué conviene saber |
| A pie | 15–23 min | 20–27 min | Tiempo estable y sin esperas |
| Bicicleta | 8–12 min | 8–13 min | Normalmente, la opción más rápida |
| Patinete eléctrico | 9–13 min | 9–14 min | Similar a la bici en seco; peor con lluvia |
| Villavesa | 14–24 min | 15–25 min | La espera puede pesar más que el trayecto |
| Villavesa con lluvia u hora punta | 18–25 min | 18–25 min | Conviene consultar la llegada en tiempo real |
La conclusión es poco intuitiva: para estos dos recorridos, esperar la villavesa puede llevar casi tanto tiempo como caminar. El autobús gana cuando hace mal tiempo, se lleva una mochila pesada o la clase se encuentra en la parte más alejada del campus. Para el resto de las jornadas, caminar y pedalear son difíciles de superar.
El duelo de los cuatro medios de transporte
Caminar gana por sencillez. No exige candado, seguro, batería ni consulta de horarios. Para una estudiante de Riquelme, los dos campus se encuentran dentro de una distancia razonable incluso para desplazarse dos veces al día. La principal desventaja no es el tiempo, sino la meteorología y el peso de la mochila.
La bicicleta es la opción más eficiente. Permite llegar a cualquiera de las universidades en alrededor de diez minutos y resulta más estable que un patinete sobre pavimento mojado o irregular. También admite cesta o alforjas, que reducen la carga sobre la espalda.
La villavesa gana cuando llueve, se vuelve tarde o se transporta material pesado. En 2026, el abono J30 para menores de 31 años tiene una tarifa reducida de 14,53 euros, por lo que puede resultar especialmente rentable para quienes realizan varios viajes diarios. (Pamplona)
El patinete ofrece velocidad y facilidad para guardarlo, pero ya no puede considerarse una alternativa sin trámites. En 2026, los vehículos de movilidad personal deben disponer de seguro de responsabilidad civil, inscripción en el registro correspondiente y etiqueta identificativa. No pueden circular por aceras o zonas peatonales y su velocidad máxima es de 25 kilómetros por hora. (Pamplona)
Para los trayectos de Riquelme, el patinete apenas ahorra tiempo frente a una bicicleta. Su ventaja aparece al poder plegarlo y llevarlo al interior; su punto débil es la estabilidad.
Los desplazamientos entre universidades son menos frecuentes, pero pueden ser necesarios para actividades compartidas, bibliotecas, instalaciones deportivas, congresos o reuniones.
De acceso a acceso, el cálculo razonable es:
A pie: entre 35 y 45 minutos.
En bicicleta: entre 10 y 15 minutos.
En patinete: entre 12 y 17 minutos.
En villavesa: entre 18 y 30 minutos.
La bicicleta es la clara vencedora. La línea 1 constituye la alternativa directa en transporte público, pero el tiempo final dependerá de la espera y de la distancia entre la parada y el edificio de destino.
A pie o en bicicleta puede utilizarse el corredor del entorno del río Sadar. Es agradable con tiempo seco y luz diurna.
Consejos para combatir el sedentarismo universitario
Las largas jornadas frente al ordenador, las clases prolongadas, el uso constante del teléfono móvil y la falta de tiempo para practicar ejercicio han convertido el sedentarismo en un hábito frecuente entre los universitarios.
El sedentarismo se caracteriza por permanecer durante periodos prolongados en actividades que requieren un gasto mínimo de energía, como estudiar sentado, ver series, utilizar las redes sociales o desplazarse en transporte motorizado. En el ámbito universitario, estas conductas se intensifican durante las épocas de exámenes.
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Para reducir el sedentarismo, los universitarios pueden incorporar pequeños cambios en su rutina diaria. No es necesario realizar entrenamientos intensos desde el principio; lo fundamental es aumentar progresivamente el movimiento y evitar permanecer sentado durante periodos demasiado prolongados.
- Realizar pausas activas. Durante las jornadas de estudio, es conveniente levantarse cada una o dos horas para caminar, estirar los músculos o subir y bajar escaleras. Estas interrupciones ayudan a reducir el tiempo sedentario acumulado. (Estilos de Vida Saludable)
- Organizar un horario de ejercicio. Se pueden programar paseos, sesiones de gimnasio, clases deportivas o entrenamientos breves entre las actividades académicas.
- Cumplir las recomendaciones semanales. Los adultos deberían realizar entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada por semana, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa. También se aconseja practicar ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana. (Organización Mundial de la Salud)
- Utilizar medios de transporte activos. Caminar o desplazarse en bicicleta hasta la universidad permite incorporar el ejercicio a la vida cotidiana. Cuando las distancias sean largas, se puede bajar del transporte público unas paradas antes y completar el recorrido a pie. (Estilos de Vida Saludable)
- Aprovechar los espacios universitarios. Las escaleras, los patios, las instalaciones deportivas y las zonas verdes pueden utilizarse para mantenerse activo durante los descansos entre las clases.
- Controlar el tiempo recreativo frente a las pantallas. Después de pasar varias horas utilizando el ordenador para estudiar, es recomendable controlar el uso innecesario del teléfono móvil, los videojuegos y las plataformas de entretenimiento.
- Practicar actividades agradables. El baile, la natación, el fútbol, el ciclismo o las caminatas pueden facilitar la constancia. Además, ver tiendas con los amigos convierte el movimiento en una actividad social y motivadora.
- Establecer objetivos alcanzables. Un estudiante sedentario puede comenzar con caminatas breves y aumentar gradualmente la duración y la intensidad.
- Promover medidas dentro de la universidad. Las instituciones pueden organizar pausas activas con los espacios adecuados para caminar o utilizar la bicicleta.
Combatir el sedentarismo requiere constancia y organización. La incorporación de movimientos sencillos a lo largo del día mejora la salud física, el bienestar emocional y la capacidad para afrontar las obligaciones académicas.
Elegir alojamiento por comodidad y localización facilita tu rutina saludable, es un artículo de la Residencia universitaria Riquelme de Pamplona




